
El Ministerio de Niños es un departamento dependiente de la Iglesia cuyo objetivo es apoyar a los padres de la congregación en la formación cristiana de sus hijos desde etapas tempranas hasta la adolescencia, mediante la enseñanza de las Escrituras y el reforzamiento de los valores cristianos.
El ministerio se compone de dos secciones. En el Rinconcito, los niños desde sala cuna hasta los cursos primarios se reúnen antes de sus clases para preparar el corazón mediante alabanza, memorización de versículos y dinámicas. Luego participan en clases individuales, donde cada maestro enseña la Palabra de Dios por medio de historias bíblicas y refuerza lo aprendido con manualidades.